domingo, 5 de septiembre de 2010

¡Que no se nos queme el aceite!

El aceite quemado no solo pueden estropear un frito sino que además, pierde todas sus buenas propiedades nutricionales. Para saber si el aceite está suficientemente caliente para freír sin que llegue a quemar, podemos echar una pizca de sal. Si borbotea, es que está suficientemente caliente.