domingo, 10 de octubre de 2010

Los vinos rosados y claretes


Los rosados son vinos peculiares y a veces difíciles. En realidad la gama de los rosados es muy amplia, pues com­prende desde vinos jóvenes y ligeros, asimilables a los blancos (deben servirse fríos, aunque a temperaturas ligeramente más templadas que éstos), hasta vinos de más cuerpo, que requie­ren siempre la temperatura ambiente. Como acompañamiento, será necesario conocer antes las características de cada vino antes de decidirse a servirlo con un pescado (los más ligeros) o una carne. Un rosado o clarete de clase, de acentuado sabor, y de aroma elegante, servirá especialmente para acompañar platos de carne más delicados, como los sesos y mollejas, algunos patés, el jamón ahumado, y aun para ciertos pesca­dos de sabor bien marcado, como las angulas. También es recomendable un buen rosado como acompañamiento de los arroces.