viernes, 27 de agosto de 2010

Las Proteinas


Las proteínas: Están compuestas por Carbono, Hidrógeno, Oxígeno y Nitróge­no. Pueden tener además otros elementos.
Las proteínas son menos energéticas que las grasas. Su misión primordial no es producir calor, sino formar las partes estructurales del organismo. Aproxima­damente el 20 % del peso del cuerpo son proteínas. La proporción tan grande de proteínas con respecto a la de hidratos de carbono y grasas choca con el hecho de que diariamente se necesitan más hidratos de carbono y grasas que proteínas.
Las proteínas son moléculas grandes que están formadas por aminoácidos colocados en forma de cadena más o menos larga. Cada especie tiene sus propias proteínas individuales, diferentes a las de los demás. La diferencia entre una proteína y otra reside en el orden en que están colocados los aminoácidos en la cadena. El número de aminoácidos diferentes que el hombre utiliza es de aproximadamente unos veinte; según se van ordenando, se originan los distintos tipos de proteínas. De estos veinte hay ocho aminoácidos que no podemos sintetizar en nuestro organismo: son los llamados «aminoácidos esenciales». Cuantos más aminoácidos esenciales tenga la proteína que ingerimos, más rica será para el organismo. Las proteínas animales son generalmente más ricas en aminoácidos esenciales que las proteínas vegetales. El huevo y la leche son los dos alimentos más ricos en aminoácidos. La albúmina, proteína existente en la clara de huevo, es la más perfecta en composición que se conoce, por lo que se la ha elegido como «proteína patrón», esto es, como modelo comparativo con respecto a las proteínas de otros alimentos. Las proteínas vegetales son de menor valor porque los aminoácidos esenciales se encuentran en menor propor­ción, lo cual será un factor limitante en la síntesis de proteínas por el organismo.
Las posibilidades que tiene un organismo de aprovechar las proteínas que ingiere, dependerán del total calórico de la dieta, ya que si no existen suficientes hidratos de carbono o grasas para suministrar energía, nuestro cuerpo tendrá unas necesidades calóricas insatisfechas, por lo que tendrá que quemar proteí­nas para conseguir la energía necesaria. El aporte calórico de las proteínas es equivalente al de los hidratos de carbono, o sea, cuatro calorías por gramo.
            
             Las necesidades proteínicas en el hombre son:
               Niño……………………………… 2 gramos de proteína/Kg. de peso.
             Adulto……………………………1 gramo de proteína/Kg. de peso.

Los aminoácidos se almacenan en forma de proteínas estructurales en las fibras y tejidos de nuestro cuerpo. Por lo tanto, si nuestro organismo necesita quemar aminoácidos por falta de hidratos de carbono y grasas ante una necesidad energética, se verá perjudicado el organismo. Una deficiencia de proteínas es un problema alimenticio que repercute gravemente en la salud. Los síntomas más frecuentes son la pérdida de peso, cansancio, insomnio, inmuno­deficiencia (poca resistencia a las enfermedades) y debilidad; y en los niños una clara detención del crecimiento. Si la situación degenera, los síntomas se agra­van: lesiones hepáticas, alteraciones importantes del pelo y la piel, aparición de edemas (hinchazón), cansancio, debilidad, irritabilidad, y una detención drástica y absoluta del crecimiento en los niños. La mala nutrición proteico-calórica dege­nera normalmente en una enfermedad llamada «Kawshiorkor». Se produce en países subdesarrollados, en donde la tasa de natalidad es muy elevada y el niño es amamantado hasta edades avanzadas, por falta de otros alimentos. Si el niño que está siendo amamantado deja de serlo por el nacimiento de un hermano, se producirá en poco tiempo la enfermedad, ya que pasará de una alimentación rica en proteínas (leche materna), a una alimentación escasa, insuficiente y muy pobre en proteínas.