viernes, 27 de agosto de 2010

Calcio


Calcio: Además de intervenir junto con el fósforo en la formación y manteni­miento del tejido óseo, es necesario para la coagulación de la sangre y regula la excitabilidad neuromuscular, la permeabilidad de las membranas celulares, y la de las paredes de los capilares. Las necesidades de calcio están establecidas en unos 800-1200 mg/día. Una insuficiencia en el aporte de este mineral produce, generalmente, una detención del crecimiento en el niño; en el adulto puede producir una osteomalacia o descalcificación. Los alimentos más ricos en calcio son la leche, la mantequilla, todo tipo de quesos, el yogurt, y las verduras y legumbres.